Karen Uribe
Palabras: Queridos Rolando y Samanta: Antes que nada, gracias por invitarme a compartir un día tan importante para ustedes. Me siento verdaderamente honrada de haber sido considerada para acompañarlos en un momento tan especial. Me da mucha tristeza no poder estar ahí. Tengo un viaje planeado desde hace mucho tiempo para esas mismas fechas y, aunque intenté encontrar la manera de acomodarlo, me ha sido imposible modificarlo. Rolando, siempre voy a recordar con mucho cariño la etapa en la que trabajamos juntos. Empezaste siendo mi jefe y terminaste convirtiéndote en un gran amigo. Siempre he admirado tu forma de liderar, de cuidar a tu equipo y de demostrar que las relaciones humanas y la amistad también tienen un lugar dentro del trabajo. Samanta, desde que te conocí me pareció evidente la gran persona que eres: noble, cálida y auténtica. Y juntos han construido algo realmente hermoso. Ha sido muy especial verlos formar una familia y ver crecer a Helena. Tuve la fortuna de diseñar su recámara, acompañarlos en su bautizo y ser testigo, aunque fuera a la distancia, de algunos momentos importantes de su historia. Lo que más admiro de ustedes es el amor y la dedicación con los que han construido su familia, siempre poniendo por delante el bienestar de Helena. Ella es un reflejo precioso de ambos y de todo lo bueno que han creado juntos. Les deseo una boda llena de amor, alegría y momentos inolvidables. Estoy segura de que será un día tan hermoso como la familia que han formado. Los abrazo con muchísimo cariño y les deseo toda la felicidad del mundo en esta nueva etapa. Con mucho amor, Karen.